8 de marzo: igualdad, inclusión y derechos para todas las mujeres
07/03/2026

El Día Internacional de la Mujer recuerda las conquistas del movimiento feminista y pone también el foco en un reto pendiente: garantizar los derechos y la igualdad real de las mujeres con alguna discapacidad.
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una jornada de reflexión, memoria y reivindicación que pone en valor el camino recorrido por el movimiento feminista y recuerda que la igualdad entre mujeres y hombres sigue siendo un objetivo fundamental para nuestras sociedades.
A lo largo de la historia, generaciones de mujeres han impulsado cambios sociales, políticos y laborales que hoy forman parte de los pilares de nuestras democracias. Derechos como la igualdad jurídica, la participación política, la mejora de las condiciones laborales o el reconocimiento del trabajo de cuidados han sido fruto del esfuerzo colectivo y de la movilización de muchas mujeres que se organizaron para reclamar una sociedad más justa.
50 años de las Primeras Jornadas Catalanas de la Mujer
Este año el 8M tiene un significado especial en Cataluña, ya que nos acercamos al 50 aniversario de las Primeras Jornadas Catalanas de la Mujer, celebradas en Barcelona en mayo de 1976.
Aquel encuentro histórico reunió a miles de mujeres que participaron activamente en debates y propuestas sobre derechos sociales, laborales y civiles. En plena transición democrática, estas jornadas marcaron un punto de inflexión al dar voz a las reivindicaciones feministas después de décadas de silencio.
Las participantes abordaron cuestiones clave como la igualdad salarial, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, la participación política de las mujeres o el reconocimiento del trabajo de cuidados, reivindicaciones que con el tiempo se convertirían en avances fundamentales para la sociedad.
Igualdad de género: avances y desafíos pendientes
Aunque los avances en materia de igualdad han sido importantes, la realidad demuestra que todavía existen desigualdades estructurales entre mujeres y hombres en ámbitos como el empleo, la conciliación o la participación social.
La violencia de género, la brecha salarial o la falta de representación en determinados espacios de decisión siguen siendo algunos de los retos que la sociedad debe afrontar.
Pero esta desigualdad se acentúa todavía más cuando se combinan distintos factores de discriminación.
Mujeres con discapacidad: una doble discriminación
En el caso de las mujeres con discapacidad, la lucha por la igualdad adquiere una dimensión aún más compleja.
Muchas de ellas afrontan una doble discriminación: por ser mujeres y por tener una discapacidad. Esta situación provoca que la distancia entre los derechos reconocidos legalmente y su aplicación real en ámbitos como el empleo, la autonomía personal o la participación social sea todavía mayor.
La accesibilidad, la autonomía personal, la inclusión social y el reconocimiento pleno de sus derechos siguen siendo desafíos importantes para construir una sociedad verdaderamente igualitaria.
Hacia una sociedad más inclusiva
Avanzar hacia la igualdad implica también adoptar una mirada inclusiva e interseccional, capaz de entender que las desigualdades pueden multiplicarse cuando confluyen diferentes realidades como el género, la discapacidad, la edad o la situación socioeconómica.
En este sentido, empresas y entidades comprometidas con el bienestar de las personas trabajan para contribuir a una sociedad más accesible e inclusiva.
Es el caso de Dissalud ortopedia y productos de apoyo, que desarrolla su actividad con el objetivo de mejorar la autonomía y la calidad de vida de las personas mediante soluciones ortopédicas y ayudas técnicas adaptadas a cada necesidad.
Desde esta perspectiva, el Día Internacional de la Mujer es también una oportunidad para recordar que la igualdad solo será real cuando llegue a todas las mujeres, sin excepción.
Porque construir una sociedad más justa significa garantizar derechos, oportunidades y autonomía para todas las personas.

